Rescate Kit Digital10 minRevisado 2026-08-26

Mi web del Kit Digital no funciona: qué revisar antes de rehacerla

Una guía para comprobar mensaje, uso, mantenimiento y control de activos antes de decidir si una web del Kit Digital debe mantenerse, rescatarse, mejorarse o rediseñarse.

Decisión que resuelve: Decidir qué hacer con una web recibida mediante el Kit Digital que no está ayudando al negocio.

Recibiste una web mediante el Kit Digital, pero hoy no sabes si te sirve, quién debe mantenerla o si merece la pena invertir más en ella. La reacción fácil es pedir otra. La decisión sensata es averiguar primero qué funciona, qué está fallando y qué controla realmente tu negocio.

Esta guía parte de síntomas que puedes comprobar en tu propia web, no de una conclusión sobre cómo fue creada.

La pregunta no es «¿tiro la web?». La pregunta es «¿qué problema tiene, qué valor conserva y cuál es la intervención mínima que lo resuelve?».

Empieza separando cuatro problemas distintos

Una web puede decepcionar por razones que requieren soluciones muy diferentes. Mezclarlas suele producir presupuestos imprecisos y rediseños innecesarios.

1. El negocio no se reconoce en el mensaje

Lee la portada como si fueras un cliente que llega por primera vez. ¿Puede entender en pocos segundos qué haces, para quién, dónde trabajas y qué debería hacer después? Comprueba también si los servicios, horarios, zonas, precios orientativos o formas de contacto siguen siendo reales.

Una web puede cargar rápido y cumplir técnicamente, pero describir el negocio con frases genéricas que servirían para cualquiera. Ese problema puede resolverse trabajando estructura y contenido; no obliga por sí solo a cambiar de tecnología.

2. La web existe, pero cuesta utilizarla

Pruébala desde un móvil sin iniciar sesión y sin usar la red de tu oficina. Recorre las acciones que esperas de un cliente:

  • encontrar el servicio adecuado;
  • conocer la zona o modalidad de atención;
  • llamar, escribir o reservar;
  • volver atrás sin perderse;
  • leer sin ampliar la pantalla;
  • recibir una confirmación comprensible al enviar un formulario.

Anota hechos, no impresiones generales. «El botón de pedir cita queda tapado en un móvil de 375 px» permite decidir. «La web parece antigua» todavía no explica qué intervención necesita.

3. No está claro quién mantiene cada pieza

Una web no termina el día de su entrega. Cambian horarios, servicios, personas, fotografías, requisitos legales y sistemas externos. Pregunta quién puede hacer hoy una modificación y en qué plazo. Comprueba si existe una vía de soporte acordada y qué incluye.

Que un periodo de alojamiento o mantenimiento haya terminado no demuestra por sí solo un incumplimiento. Sí revela una decisión pendiente: quién será responsable a partir de ahora y qué acceso necesita para trabajar sin depender de una cuenta ajena.

4. El negocio no controla los activos

Haz un inventario antes de autorizar cambios. Como mínimo, identifica:

  • dominio y registrador;
  • alojamiento y copias de seguridad;
  • gestor de contenidos y usuarios administradores;
  • cuenta de correo relacionada con la web;
  • analítica y herramientas de búsqueda;
  • Google Business Profile, si corresponde;
  • formularios, reservas y otras integraciones;
  • textos, fotografías y licencias que puedan reutilizarse.

No necesitas tener todas las contraseñas en un documento inseguro. Necesitas saber qué cuentas existen, a nombre de quién están y cómo puede el negocio recuperar el acceso. A veces esta es la primera reparación, antes del diseño.

Qué exigían los mínimos y qué no pueden demostrar

La categoría oficial «Sitio web y presencia básica en Internet» incluyó requisitos como dominio cuando fuera necesario, alojamiento durante un periodo mínimo, diseño adaptable a dispositivos, estructura mínima, accesibilidad y una base de posicionamiento. La redacción y las cuantías cambiaron entre convocatorias, por lo que conviene comprobar la orden y la convocatoria aplicables a tu expediente.

Esos requisitos sirven para revisar una entrega administrativa. No demuestran por sí solos que el mensaje represente bien al negocio, que un visitante sepa elegir, que los contactos estén medidos o que exista mantenimiento indefinido. Son preguntas distintas y necesitan evidencias distintas.

Si necesitas interpretar obligaciones contractuales, justificar una ayuda o reclamar, revisa tu acuerdo y busca asesoramiento administrativo o jurídico adecuado. Una auditoría comercial y técnica de la web no sustituye ese trabajo.

Una auditoría útil debe terminar en una recomendación

Una lista de veinte fallos sin prioridad traslada el problema al propietario. El diagnóstico debe relacionar cada hallazgo con una consecuencia y acabar en una de estas salidas.

Mantener

Tiene sentido cuando la web explica la oferta, funciona en los dispositivos relevantes, permite mantener la información y no existe un problema suficiente para justificar cambios. Mantener también puede incluir medir durante un periodo antes de decidir.

Rescatar

La base conserva valor, pero el negocio necesita recuperar control, ordenar cuentas, corregir rutas críticas o establecer mantenimiento. La prioridad es volver a hacer operable lo que ya existe.

Mejorar

El problema está localizado: una portada confusa, una página de servicio incompleta, un formulario roto, mala lectura móvil o ausencia de medición. Se interviene sobre esa parte y se comprueba el resultado antes de ampliar el alcance.

Rediseñar o sustituir

Es razonable cuando la arquitectura, la tecnología o las dependencias impiden resolver los problemas prioritarios sin acumular parches. Antes de sustituir hay que inventariar URLs, contenidos, medición y activos que conviene conservar.

Una pre-web puede ayudar en este punto porque permite ver una dirección nueva antes de aprobar la inversión. No tiene sentido fabricarla antes del diagnóstico: si la web puede rescatarse, enseñarte otra solo empuja la conversación hacia la opción más cara.

Qué preparar para una llamada de diagnóstico

No hace falta redactar un informe. Lleva información que permita contrastar lo observado:

  1. La URL de la web actual.
  2. La acción principal que debería realizar un visitante.
  3. Dos o tres preguntas que los clientes siguen haciendo aunque la respuesta debería estar en la web.
  4. Los cambios que hoy no puedes hacer o no sabes a quién pedir.
  5. Los accesos que sabes que controla el negocio y los que no tienes claros.
  6. Cualquier dato disponible sobre llamadas, formularios, reservas o tráfico, indicando el periodo.

Con eso puede hacerse una revisión preliminar antes de hablar. Durante la llamada se contrasta el diagnóstico con el comprador real, el objetivo y la manera de trabajar del negocio. Solo entonces debería aparecer una recomendación.

Cómo comparar una propuesta de rescate o rediseño

Pide que el alcance distinga con claridad:

  • qué se conserva y por qué;
  • qué se modifica y qué problema resuelve;
  • qué se migra, redirige o retira;
  • quién aporta textos, imágenes y accesos;
  • cómo se valida en móvil y escritorio;
  • qué cuentas quedan bajo control del negocio;
  • qué mantenimiento se incluye y durante cuánto tiempo;
  • qué costes continuarán después de publicar;
  • qué queda expresamente fuera.

La comparación útil no es «web vieja frente a web nueva». Es «situación actual frente a intervención propuesta», con responsabilidades y criterios de aceptación visibles.

La decisión que deberías poder tomar

Al terminar la revisión deberías poder explicar, en una frase, cuál es la prioridad: mantener mientras se mide, recuperar control, corregir una parte o preparar un rediseño. Si todavía no puedes hacerlo, falta diagnóstico; no hace falta otra lista de funciones.

Lanzus ofrece una auditoría y servicio de rescate para webs creadas mediante el Kit Digital. Indica tu URL al reservar: la revisamos antes de la llamada, explicamos lo observado durante la conversación y solo planteamos una pre-web si crear o rediseñar resulta la opción adecuada.

Siguiente paso

Revisa la situación antes de decidir el alcance.

Comparte el punto de partida. Lo revisaremos antes de la llamada y completaremos el diagnóstico contigo.

Reservar llamada con revisión previa
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