¿Cuánto cuesta una web para una clínica dental?
No usamos una tarifa estándar porque no cuesta lo mismo ordenar una web válida que sustituir una arquitectura completa, migrar muchas URLs o integrar una agenda. Antes de dar una cifra revisamos la web, los tratamientos, las ubicaciones, los contenidos, las integraciones y lo que puede conservarse. Después de completar el diagnóstico enviamos alcance y presupuesto por escrito. Así el precio corresponde a una intervención concreta, no a un paquete genérico.
¿Cuánto tarda en estar lista?
El plazo depende del alcance confirmado, la disponibilidad de textos y fotografías, las validaciones clínicas y las integraciones. No damos una fecha ficticia antes de conocerlo. La propuesta divide el trabajo en hitos —arquitectura, contenido, diseño, desarrollo, revisión y publicación— e indica qué necesita aportar cada parte para que el calendario sea verificable.
¿Necesitamos fotografías profesionales?
No para empezar la auditoría. Revisamos las imágenes reales disponibles, su calidad y los permisos de uso. Si hacen falta nuevas fotografías, definimos qué escenas ayudan de verdad: equipo, recepción, boxes o tecnología, sin pedir una sesión decorativa sin función. Nunca estiramos un logo o una imagen pequeña para ocupar un espacio que no puede cubrir, y la clínica valida cualquier imagen donde aparezcan pacientes.
¿El SEO para dentistas está incluido?
El proyecto incorpora la base SEO acordada: arquitectura, títulos, metadatos, semántica, rendimiento, adaptación móvil, rastreo y migración de URLs cuando corresponda. Competir de forma sostenida por búsquedas de tratamientos y zonas requiere además estrategia, contenido, autoridad y medición; si el diagnóstico muestra esa necesidad, se plantea como un alcance separado. Publicar una web correcta no asegura una posición concreta.
¿Podéis conectar la cita online que ya utilizamos?
Sí, si el sistema permite una integración segura y útil. Primero comprobamos cómo funciona hoy: enlace externo, widget, formulario o software de gestión. La persona debe saber qué está reservando, para qué centro y qué ocurrirá después. Si el proveedor introduce fricción, problemas de privacidad o una experiencia móvil deficiente, lo documentamos antes de decidir cómo conectarlo.
¿Hay que cambiar una web que ya recibe pacientes?
No necesariamente. Si la web explica bien los tratamientos, facilita el contacto, funciona en móvil y conserva visibilidad útil, puede ser mejor mantenerla y corregir puntos concretos. Un rediseño solo tiene sentido cuando la estructura, el contenido o la tecnología impiden resolver el problema sin rehacer. La auditoría existe precisamente para no sustituir por costumbre lo que todavía funciona.